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martes, 20 de julio de 2010

XIII TRIATLÓN DE VALLADOLID - APARCAR, ALOJAMIENTO y TURISMO

APARCAR.

El sábado toda la prueba se desarrolla en el lado del río más cercano al centro de la ciudad. Quién se quiera aventurar a aparcar por el centro de la ciudad tiene que tener en cuenta que, como todo centro urbano, es enrevesado, en la actualidad hay alguna que otra obra de mantenimiento y además hay trastornos causados por el propio triatlón. Una buena opción entonces es dirigirse al Barrio de Huerta del Rey, que no es otro que el que se situa al otro lado del río, con un acceso directo desde la Avenida de Salamanca.
Parking públicos: Plaza Zorrilla, Plaza España. Parking disuasorio de la Feria de Muestras.

El domingo será más difícil todavía acceder al centro. La opción de Huerta del Rey se ve penalizada porque un pequeño bucle del segmento ciclista se desarrolla en este barrio. A pesar de ello, este barrio será la mejor opción para aparcar.
Parking públicos: Plaza de Zorrilla hasta antes del inicio de la prueba. Plaza España. Parking disuasorio de la Feria de Muestras.

ALOJAMIENTO.
Valladolid tiene una oferta hotelera bastante extensa. Entre las opciones más interesantes se encontrarían:

Junto a la prueba.
Hotel Kris Parque. Alojamiento oficial Federación. García Morato 17. 983220000. Individual 50€, doble 58€ con desayuno.
Hotel NH. Avenida Ramón Pradera 10. 983351111. Individual 49€, doble 59€ con desayuno.

Opción económica a 6km de la prueba.
Hostal Campestre. Ronda del Sauce 26. 983403212 (La Cistérniga). Individual 28€, doble 37€ sin dessayuno.

TURISMO.
Más Hoteles, Cultura, Restaurantes, Agenda
http://www.valladolidturismo.com/
http://www.ava.es/

lunes, 19 de julio de 2010

CAMINO A ALPE D´HUEZ ATRAVESANDO GUADARRAMA (Por Bárbara Gutiérrez Teira)

*nombres de picos o cumbres de Guadarrama

Dicen que los de Madrid somos unos chulos. Yo, la verdad, no lo creo. Podemos pecar de ser excesivamente urbanitas, pero poco más. Incluso diría que somos bastante apátridas. A fin de cuentas, la mayor parte de los madrileños lo somos solo a medias. Nuestros padres o abuelos proceden de otros lugares y nos sentimos un poco como si su tierra fuera un poquito la nuestra. Además, aparte de los callos con garbanzos no tenemos una gastronomía especialmente característica, los vinos tampoco son para deleitarse, y aunque hay algún edificio bonito, la ciudad no tiene un centro histórico o arquitectónico del que sentirse especialmente orgulloso. Tampoco tenemos unos picos de Europa, unas playas de escándalo, o unas fiestas por las que se haya paseado ningún Hemingway. Pero a pesar de ser una provincia que si no fuera por la enormidad y la vida de la capital, pasaría bastante desapercibida, Madrid para mí tiene un punto especial. Y es su Sierra. No tanto por su belleza, aunque creo que la tiene, como por lo que he vivido en esos parajes.

Mis recuerdos más íntimos de la Sierra de Madrid empiezan en mi época de estudiante. Quería ir al monte y no tenía coche ni gente para ir, así que me cogía un autobús en Plaza Castilla que me dejaba en Manzanares el Real, o el Cercanías que me dejaba en Cercedilla. Y desde esos puntos, poco a poco, y pateada a pateada un fin de semana sí y otro también, y a veces los días de clase, empecé a descubrir los rincones de una sierra a la que ya quedé atada creo que para siempre.

Las siete rutas del Valle de la Fuenfría, que yo al final unía en una única senda que me llevaba casi ocho horas, y que finalizaba en la Peñota* desde donde tenía que bajar a capón hasta el pueblo. La Pedriza con el Yelmo* como protagonista, donde más tarde aprendí a rapelar, o su bello y peligroso Hueco de las Hoces, el Collado Cabrón y todos los que le siguen, la Maliciosa*, Cabezas de Hierro*, o la subida por el río Manzanares hasta la Bola del Mundo*. Sin duda un lugar estrella para mí. Tanto que lo elegí como centro de estudio de mi tesis doctoral y para otros trabajos posteriores. Aquí he dejado parte de mi corazón, mi tiempo, muchas horas, risas, lágrimas, un novio, aventuras, algún peligro que otro, y alguna cosa más. También me persigue el Valle de Lozoya, con Peñalara* presidiendo, donde he llegado a pasarme más de cinco horas sentada sin moverme en un mismo punto a pie de una laguna observando el comportamiento de un Anax imperator. La Cuerda Larga*, donde hice mi primera carrera de montaña y casi muero de la pájara que me dio hasta que conseguí llegar al primer avituallamiento, en el kilómetro 18. La sierra pobre, al este, donde trabajé como guarda forestal durante tres años y donde conocí al que es hoy mi mejor amigo, con quien me enfrenté a mi primer incendio y con quien pasaba las tardes de verano de tormenta contando rayos desde la dehesa de Horcajo con los pies en el salpicadero del coche mientras solucionábamos el mundo, o por lo menos nuestras vidas, y con el que sigo quedando para subir picachos como el Mondalindo*, o una vez al año el pico Tres Provincias* en la media maratón de Somosierra, que hacemos sólo para vernos, contarnos nuestras vidas, y decir que aunque tenemos un año más, todavía podemos hacerlo hablando. Inevitablemente siempre llegamos en cola.

Estos montes tienen tanto de mí, que tengo que recurrir a ellos con frecuencia sólo para sentirme mejor. Y no puedo evitar cada vez que cruzo el túnel de Guadarrama, una vez que las estrellas me dicen Bienvenida a Madrid, girar la cabeza a la izquierda para ver de nuevo la ladera sur de la sierra con sus urbanizaciones entre jarales, y poder respirar tranquila y profundamente mientras se me escapa una sonrisa porque ya estoy en casa otra vez.

Con todo esto, era inevitable que antes o después volviera a esta zona para presentarla otra de mis aficiones, la bici. Y ahora era el momento de volver.

Ante mí, la perspectiva en los próximos días de una carrera que promete ser dura, muy dura, sobre todo para alguien acostumbrada a dar pedales en Castilla. El triatlón de Alpe D´Huez. 2,2 km de natación, en un lago que dicen no pasa de 14 grados, 115 km de bici repartidos en tres puertos, siendo el último el mítico Alpe D´Huez, y 22 km de carrera a pie a 2000 metros de altitud y por un terreno que tampoco debe ser ejemplo de planicie. Así que este fin de semana tocaba sesión intensiva de puertos. Y decidí que si había algo que me pudiera ayudar en mi empeño tenía que ser aquello que no me había fallado nunca, y eso sólo podía ser Guadarrama.

Y allí acudí para, en estos dos días, subirme el puerto de Cotos 5 veces, 2 el sábado y 3 el domingo. Y estos dos días, como siempre, la sierra me ha brindado en todo momento su belleza, su apoyo, y el ánimo que necesitaba para permitirme pensar que puedo lograr acabar esa carrera. Cada una de estas cinco veces en las que he cruzado las entrañas de Valsaín, he ido obteniendo todo aquello que, por las circunstancias, iba necesitando; el ánimo constante de todos los ciclistas con los que me cruzaba y que en la última subida me ayudaron a decir, venga un kilómetro más, los pinares del Belga que me dieron la sombra que necesitaba al subir desde Rascafría, los avituallamientos de agua fresca procedente de las entrañas de aquellas moles, y que alguien o algo se aseguró de que estuvieran bien repartidos por toda la ruta, acabar la última cumbre a ritmo del “Butterfies and Hurricanes” de The Muse alentándome con su estribillo “You´ve got to be the best”, la ausencia de coches cuando hacía la última bajada hacia Boca del Asno intentando no tirar de freno más de lo necesario, o el chaval que sin yo pedírselo se ofreció a rellenarme con su agua los bidones cuando ya acababa mi ruta. Como siempre que voy a estos montes, todo parecía haberse puesto de acuerdo para que yo no me tuviera que preocupar más que de disfrutar, y como siempre que voy a estos montes, todo me salió bien.

Ahora, pasada la euforia que me hace sentir esos bosques, no las tengo todas conmigo sobre si seré capaz de acabar esa carrera. Temo no tener fuerzas para finalizar los últimos 15 kilómetros subiendo el Alpe con sus famosas curvas, quizás tenga que bajarme de la bici y subirlas a pie. Tampoco tengo claro que pueda correr los 22 kilómetros posteriores, después de las casi 6 horas de bici que me esperan. Pero esta vez me lo voy a montar de chula, que para eso soy de Madrid, y lo voy a intentar. Y cuando me falten las fuerzas, pensaré en la suerte que tengo de poder estar ahí subiendo uno de los puertos más famosos, el Alpe D´Huez, pero también volveré a mis montañas para buscar la fortaleza que siempre me han dado, y me imaginaré que el Alpe, en mi honor, estará cortejando desde su altura a la Mujer Muerta* para atraerla hacia mí, y que ésta como tantas otras veces me acogerá en su regazo y que en ese momento de debilidad, el uno con el otro se las apañarán para que, como siempre, todo me salga bien, y me darán ese coletazo final que me lanzará por el aire hacia mi cumbre, donde caeré sin daño sobre una cama mullida, como en un Montón de Trigo* a dos mil metros de altitud. Y a partir de ahí, ya estará todo hecho, porque arriba en la cúspide tendré de nuevo todo el paisaje a mis pies, y a esa fiesta se unirá la sonrisa de otro amigo que me ha dicho que me va a estar esperando, y que sé que será el empujón final para ayudarme a cubrir los últimos 22 kilómetros.

lunes, 12 de julio de 2010

XIII TRIATLÓN DE VALLADOLID

El XIII TRIATLÓN DE VALLADOLID cuelga el cartel de “Completo”

Éxito del Triatlón medio mes antes de su celebración.

El domingo 1 de Agosto es la fecha señalada para una prueba que ha sido organizada por el Triatlón Pisuerga – Tripi y la Federación de Castilla y León de Triatlón. Las distancias que se han de recorrer son las correspondientes a la modalidad Sprint: 750m de natación con salida en la playa de las moreras, 20km de ciclismo sobre un recorrido urbano que toma como ejes principales el Paseo de Isabel la Católica, Paseo Zorrilla y Paseo de Filipinos y 5km de carrera a pie que atraviesa el centro mismo de la ciudad, la plaza mayor.

El año pasado tanto este Triatlón como el Duatlón de promoción de noviembre también se llenaron literalmente y ambas pruebas tuvieron que poner límite a los deportistas que querían participar en las mismas. No cabe duda que el escenario de Valladolid enamora a los deportistas que, en alguna ocasión, realizan esta prueba.

En la edición de 2010 esta prueba no se presenta sola, camina de la mano de:

El Campeonato de España de Triatlón por relevos y el Triatlón de Promoción.

Ambas pruebas se celebrarán el sábado 31 de julio sobre un circuito de 300m de natación en el río Pisuerga a los que seguirán 8km de ciclismo y 2km de carrera a pie.

La primera prueba a celebrar es el Triatlón de Promoción que, a las 14h y con unas distancias asequibles, invita a los deportistas vallisoletanos a tomar contacto con el triatlón. Se tiene previsto contar con la presencia de 100 deportistas. Pueden participar los deportistas de categoría cadete y júnior siempre que estén federados.

La segunda y más importante prueba es el Campeonato de España de Triatlón por relevos. Una prueba por equipos en la que cada componente recorre 300m de natación, 8km de ciclismo y 2km de carrera a pie. El relevo se efectúa cuando termina un deportista y “toca” a su compañero para que inicie su parte correspondiente.

Más de 1000 deportistas se darán cita el fin de semana: 31 de julio y 1 de agosto.

Quizás la marea “Rosa” no arrase deportivamente, quizás esté dedicada en cuerpo y alma en la brillante organización de este fin de semana. Una calidad organizativa que se publicita por el boca a boca y que año tras año viene demostrando que Valladolid sabe de Triatlón, y mucho.

El Triatlón Pisuerga y la Federación de Castilla y León de Triatlón no viajan solos: la Fundación Municipal de Deportes, el ayuntamiento de Valladolid, la Junta de Castilla y León y Caja Duero son buenos compañeros de viaje y aportan el apoyo logístico y financiero necesario para tales eventos.

XIII TRIATLÓN CIUDAD DE VALLADOLID
Cartel e información general

Trípticos
Circuitos

Aparcar, alojamiento y turismo
Fotografías Guillermo
Fotografías Norte de Castilla 1

Fotografías Norte de Castilla 2
Fotografías Josemi
Fotografías del sábado - Triatlón Pisuerga
Fotografías del domingo - Triatlón Pisuerga
Fotografías de J. Pérez


El Tripi logra el 1º y 6º puesto en la III carrera de San Pedro

El pasado sábado 4 de Julio, en la localidad vallisoletana de La Pedraja de Portillo, tuvo lugar la 3ª edición de la carrera de San Pedro.El Tripi logró la 1ª posición en categoría femenina gracias a Patricia Muñoz. En la categoría masculina, Gonzalo Arranz, conseguía alcanzar el 6º puesto absoluto. Ricardo Mayordomo se alzaba con la 1ª posición.

lunes, 5 de julio de 2010

La "ROSA" en el V triatlón de VILLAMECA y en el VII Triatlón ATO EBRO

Este pasado sábado, la "ROJA" mantuvo en vilo a España entera. Unas horas antes, la "ROSA" también hizo de las suyas. Este sábado quién no se puso el mono rosa es porque no quiso.
V Triatlón de Villameca - León. Imanol Manglano 3º Sub 23.

Un triatlón de distancia Olímpica y de los pocos que se celebran con un recorrido ciclista sin chupe de rueda. 1500m de natación en el embalse de Villameca a los que siguieron 40km de ciclismo de carretera y 10km de carrera a pie. Entre los 180 deportistas que se daban cita en línea de salida, como no podía ser de otra forma, se encontraban 11 componentes del Triatlón Pisuerga. Con un embalse hasta los topes, el recorrido tuvo alguna variación que hizo un poquito más dura la prueba. Entre los componentes "rosas" se producían sentimientos encontrados: unos acabaron contentos y otros un poco hartos del recorrido ciclista y, sobretodo, de la carrera a pie. Uno de los que más contentos acabó fue Carlos Merino que, saliendo en una modesta posición del agua, remontó posiciones en ciclismo y corriendo para acabar decimoquinto. Imanol Manglano, por su parte, se alzaba con el bronce en Sub 23. Ganaba la prueba Daniel Muñiz en hombres y Ruth Gómez en mujeres.

VII Triatlón Alto Ebro - Cantabria.
Una prueba de distancia Sprint en Campoo de Yuso con 750m de natación, 20km de ciclismo y 5mk de carrera a pie fue "la excusa" que tuvieron 4 miembros del Tripi para acercarse a la vecina comunidad de Cantabria. Para los 4 esta prueba suponía afianzarse en las competiciones de Triatlón. Los vallisoletanos del Triatlón Pisuerga no hicieron sombra al ganador, al campeonísimo cántabro Félix Javier Martínez, pero disfrutaron lo suyo.
Antonio Duque Calvache se llevó el particular duelo entre los miembros de "la rosa" seguido muy de cerca por Ángel Ochoa Brezmes. Óscar Sierra de la Torre y Manuel Ortega Álvarez terminaron la prueba con miras en próximas competiciones.

DISEÑOS TRIPITROFEO 2025

 Los diseños presentados a concurso son: 1. Oro 2. México 3. Agua y cielo